Sistemas de impermeabilización

Sistemas de protección contra el gas radón: qué recomendar desde la distribución profesional

¿Qué sistemas de protección contra el gas radón puede recomendar un distribuidor?

Al recomendar un sistema contra el gas radón, un distribuidor debe comprobar sus prestaciones frente al paso del gas, la solución de juntas y puntos singulares, la documentación técnica y las instrucciones de puesta en obra. No basta con elegir una membrana por su precio o por su denominación comercial.

En España, la protección debe definirse según las condiciones del edificio, la intervención prevista y los requisitos aplicables del Código Técnico de la Edificación (CTE), especialmente su Documento Básico HS 6. La recomendación del distribuidor debe facilitar la selección profesional, pero no sustituye la prescripción ni la validación del proyecto.

Una de las soluciones disponibles para el canal profesional es PROPAM® STOP RADON CONCRETE, nuestro sistema de Molins, que combina impermeabilización y protección frente al gas radón mediante una membrana cementosa flexible y continua. Consultar el sistema y su configuración.

Por qué el radón exige una solución específica

El radón es un gas radiactivo de origen natural, incoloro e inodoro, que puede acceder al interior de los edificios desde el terreno. Entre sus vías de entrada se encuentran fisuras, juntas, encuentros entre elementos constructivos y pasos de instalaciones. Por eso, una intervención eficaz debe considerar tanto la superficie principal como las discontinuidades de la envolvente en contacto con el terreno.

Una impermeabilización convencional no debe darse por válida como barrera frente al radón sin comprobar sus prestaciones específicas. La continuidad de la protección, el tratamiento de los encuentros y el control de la ejecución son aspectos fundamentales.

Para consultar los requisitos y el ámbito de aplicación, conviene acudir a la sección de Salubridad del CTE y al Documento Básico HS vigente. La solución exigible depende del municipio, del tipo de actuación y de las condiciones previstas en la normativa.

Qué tipos de sistemas antirradón existen

Barreras y membranas

Las láminas y membranas aplicadas sobre soportes compatibles buscan limitar la entrada del gas. Deben formar una barrera continua y contar con detalles resueltos para juntas, esquinas, encuentros y elementos pasantes. Los espesores y condiciones de aplicación deben ajustarse a la documentación del sistema seleccionado.

Ventilación y despresurización del terreno

En determinados proyectos la protección requiere soluciones de ventilación o despresurización del terreno, por sí solas o combinadas con una barrera. Su necesidad y dimensionamiento corresponden al diagnóstico y al proyecto técnico; no pueden decidirse a partir de una recomendación comercial genérica.

Cinco criterios que un distribuidor debería comprobar

1. Prestaciones verificables

Fichas técnicas e informes de ensayo que identifiquen cómo se ha medido la resistencia al paso del radón. Evitar comparaciones entre valores obtenidos con métodos diferentes.

2. Sistema completo

Compatibilidad entre membrana, selladores, refuerzos y capas posteriores. Prestar especial atención a las juntas, fisuras, encuentros suelo-pared y pasos de tuberías.

3. Adecuación al soporte

Comprobar la naturaleza y el estado del soporte, la presencia de humedad, las condiciones de adherencia y los tratamientos previos necesarios.

4. Puesta en obra controlable

Instrucciones precisas sobre preparación, espesor, consumos, tiempos entre capas, protección posterior y controles de calidad.

5. Soporte técnico del fabricante

Documentación disponible para prescripción, consulta de detalles constructivos y acompañamiento ante situaciones particulares de obra.

Qué documentación técnica debe revisar un distribuidor antes de recomendar barreras antirradón

Una recomendación profesional no se sostiene únicamente con el nombre de una membrana. Antes de comercializar o prescribir una solución frente al radón, conviene comprobar que el fabricante facilita información suficiente para verificar sus prestaciones, definir el sistema completo y orientar correctamente la ejecución.

Ficha técnica y condiciones de aplicación

La ficha técnica debe identificar el uso previsto, los soportes compatibles, la preparación necesaria, el espesor y consumo de aplicación, los tiempos de trabajo y las condiciones ambientales admitidas. Es fundamental confirmar que se consulta la versión vigente y que las indicaciones corresponden al producto que se va a suministrar.

Ensayos específicos frente al paso del radón

Para valorar una barrera antirradón debe existir evidencia de su comportamiento frente al gas, no solo de su impermeabilidad al agua. Conviene revisar el informe de ensayo, la magnitud medida —por ejemplo, el coeficiente de difusión—, el método utilizado y las condiciones de ensayo. Un dato aislado no sustituye la justificación de la solución constructiva.

Justificación de la solución según el CTE DB-HS 6

El Documento Básico HS 6 del Código Técnico de la Edificación establece las condiciones aplicables de protección frente a la exposición al radón. El distribuidor puede facilitar documentación del fabricante, pero la selección y justificación de las medidas necesarias corresponden al proyecto: la barrera puede requerir actuaciones complementarias y la adecuación depende de cada edificio.

Detalles constructivos y compatibilidad entre componentes

Es necesario disponer de una solución definida para fisuras, juntas, encuentros suelo-pared, esquinas, arquetas y pasos de instalaciones, además de comprobar la compatibilidad entre membrana, selladores, bandas y capas posteriores. La continuidad de la barrera es tan importante como las prestaciones del material aplicado en superficie.

Instrucciones de puesta en obra y asistencia técnica

Las instrucciones de aplicación y los criterios de control deben permitir verificar la correcta ejecución, especialmente los espesores, consumos, secuencia de capas y protección durante los trabajos posteriores. Poder consultar al equipo técnico del fabricante facilita la resolución de detalles singulares y reduce el riesgo de recomendaciones incompletas.

En nuestro sistema PROPAM® STOP RADON CONCRETE, la membrana PROPAM® IMPE FLEX RADON presenta un coeficiente de difusión frente al radón de 3,4 × 10⁻¹² m²/s. Para valorar esta prestación en un proyecto concreto deben revisarse conjuntamente el espesor previsto, los puntos singulares y la solución completa. La documentación del sistema está disponible en los enlaces técnicos de este artículo.

PROPAM® STOP RADON CONCRETE: un sistema completo para el canal profesional

En Molins ofrecemos PROPAM® STOP RADON CONCRETE, un sistema de impermeabilización y protección frente al gas radón para soportes compatibles de hormigón, mortero y albañilería, tanto en obra nueva como en rehabilitación. Combina una membrana cementosa flexible y continua con soluciones específicas para encuentros y puntos singulares.

El sistema integra la membrana PROPAM® IMPE FLEX RADON, el sellador PROPAM® SEAL MS45 y la banda PROPAM® TAPE SEAL, además de las capas de protección y acabado que correspondan según la solución constructiva. Antes de su prescripción, es necesario comprobar la configuración del sistema, el soporte y las condiciones particulares de la obra.

El comportamiento frente al gas debe evaluarse siempre junto con la continuidad de la barrera, el espesor de aplicación y la resolución de encuentros, grietas y pasos de instalaciones. La puesta en obra y los controles previstos condicionan la eficacia del sistema completo.

Para recomendar la solución con criterio, puedes consultar nuestro folleto técnico del sistema y la página de la solución constructiva y revisar los componentes, el procedimiento de aplicación y la documentación técnica antes de preparar una oferta.

Una referencia real: protección antirradón en 4.000 m² de sótano

En una obra nueva realizada en 2025 en Salou (Tarragona), se utilizó PROPAM® IMPE FLEX RADON para proteger frente al radón 4.000 m² de sótano destinado a aparcamiento. La aplicación se realizó mediante proyección, tanto en superficies horizontales como verticales. Este proyecto muestra una aplicación concreta del sistema; la elección de la solución debe estudiarse siempre para cada obra.

Descubre los detalles de esta intervención en nuestra referencia de obra de Salou.

Obra nueva y rehabilitación: qué cambia en la recomendación

Obra nueva

La protección puede incorporarse desde la fase de proyecto, coordinando cimentación, soleras, impermeabilización e instalaciones. Para el distribuidor resulta especialmente importante comprobar que se han definido los detalles de encuentro y la protección del sistema durante las fases posteriores de obra.

Rehabilitación

Es necesario identificar previamente las vías de entrada y valorar las limitaciones del soporte existente. La solución puede requerir sellados, una barrera compatible, ventilación o despresurización, según la evaluación técnica. No debe presuponerse que la aplicación de una membrana resolverá por sí sola todas las situaciones.

¿Puede recomendarse una impermeabilización convencional como barrera antirradón?

No automáticamente. Es necesario comprobar prestaciones específicas frente al paso del radón, así como la solución de juntas, encuentros y puntos singulares.

¿Una barrera antirradón es suficiente en todos los proyectos?

No. En ciertos casos el diseño puede exigir ventilación o despresurización del terreno, u otras medidas complementarias, según el CTE y las condiciones del edificio.

¿Qué ficha técnica, ensayos y documentación normativa debe facilitar el fabricante?

Ficha técnica actual, ensayo aplicable, composición y detalles del sistema, condiciones de aplicación, compatibilidades y pautas de control de ejecución.

¿Puede PROPAM STOP RADON CONCRETE utilizarse en rehabilitación?

Sí. Nuestro sistema está planteado para obra nueva y rehabilitación sobre soportes compatibles. La solución y los detalles de ejecución deben adaptarse a las condiciones de cada proyecto.

¿Por qué es importante el tratamiento de puntos singulares?

Porque encuentros, juntas, fisuras y pasos de instalaciones pueden interrumpir la continuidad de la barrera si no se resuelven de forma específica.

Una recomendación técnicamente defendible empieza por el sistema

Para un distribuidor, disponer de un producto antirradón no es suficiente: importa poder facilitar una solución documentada, con componentes compatibles y pautas de puesta en obra claras. Esa información permite atender mejor a aplicadores, constructoras y prescriptores, y evitar recomendaciones basadas únicamente en una descripción comercial.

¿Necesitas información para recomendar un sistema de protección frente al radón? Consulta nuestra solución PROPAM STOP RADON CONCRETE y contacta con el equipo técnico de Construction Solutions de Molins para estudiar las necesidades de tu proyecto.