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Impulsamos la valorización de neumáticos fuera de uso en Manresa: un ejemplo de economía circular
Una nueva generación de superficies urbanas —desde áreas de juego infantil y pistas de atletismo hasta separadores de carriles bici— se está construyendo a partir de un ingrediente tan inesperado como innovador: caucho reciclado procedente de neumáticos fuera de uso. En España, donde la generación anual de NFU alcanza aproximadamente las 300.000 toneladas, este material ofrece un enorme potencial para transformar un residuo en una oportunidad. Desde 2016, nuestra planta del Proyecto de Caucho Granulado (GRP, por sus siglas en inglés) en Manresa (Barcelona) se ha situado a la vanguardia de este proceso, convirtiendo neumáticos desechados en productos de alto valor añadido y demostrando que la innovación y la sostenibilidad pueden avanzar de la mano en las prácticas industriales modernas.
Tecnología de vanguardia al servicio del reciclaje
La instalación de Manresa, conocida como planta de caucho granulado, integra dos líneas de producción independientes junto con equipos de procesamiento avanzados, diseñados para ofrecer la máxima eficiencia y precisión. El proceso se inicia con una trituración primaria, que reduce los neumáticos fuera de uso (NFU) a material fragmentado y los prepara para etapas posteriores de refinado. En la fase secundaria, molinos de alta capacidad continúan la molienda de los fragmentos, liberando y separando simultáneamente las fracciones de acero y fibras textiles de la matriz de caucho.
A continuación, los gránulos de caucho pasan por una serie de sistemas de cribado y clasificación granulométrica, que permiten ajustar con precisión el tamaño de partícula del producto final para cumplir con las especificaciones exigidas por una amplia variedad de aplicaciones industriales y urbanas. En función de su uso final, el material procesado se ensaca en big bags para su almacenamiento o se transporta a granel a los usuarios finales. Cada etapa de este flujo de trabajo ha sido cuidadosamente diseñada para maximizar la recuperación de materiales, garantizar una calidad de producto constante y minimizar la pérdida de recursos valiosos, demostrando cómo la tecnología avanzada puede transformar corrientes de residuos complejas en materias primas industriales de alto valor añadido.
Dos vías de valorización para un mismo residuo
La instalación de Manresa transforma el caucho en dos flujos de salida diferenciados. El primero está compuesto por chips y fragmentos destinados a la valorización energética, que se suministran directamente a nuestra planta cementera de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona), donde se utilizan como combustible alternativo en el horno. La granulometría se define con precisión a partir de análisis de combustión realizados por el departamento de I+D, con el objetivo de optimizar la eficiencia térmica y reducir las emisiones, en línea con las mejores prácticas para una producción de clínker sostenible.
El segundo flujo está formado por gránulos de distintos tamaños, diseñados para una amplia variedad de aplicaciones industriales y urbanas. Entre ellas se incluyen pavimentos de seguridad para áreas de juego infantil, pistas de atletismo, relleno para césped artificial, firmes de carretera e incluso elementos de mobiliario urbano, como separadores de carriles bici. Este amplio abanico de usos pone de relieve cómo un residuo complejo puede revalorizarse y convertirse en productos de alto valor añadido, impulsando la economía circular dentro del sector.

Nueve años de resultados con millones de neumáticos reciclados
En casi una década de funcionamiento ininterrumpido, la planta de Manresa ha procesado cerca de 20 millones de neumáticos fuera de uso (NFU), recuperando miles de toneladas de caucho, acero y fibras textiles para su reincorporación a la cadena de valor. La instalación opera mediante un sistema de tratamiento en cinco etapas —trituración primaria, cribado inicial, molienda secundaria, cribado secundario y separación final de componentes— concebido para maximizar la recuperación de recursos y garantizar que cada neumático se aproveche en todo su potencial.
El proyecto de Manresa nació con un doble objetivo: desviar los neumáticos fuera de uso de los vertederos y reducir la dependencia de recursos naturales finitos. A través de la conversión de NFU en energía, la planta suministra combustibles alternativos para hornos que sustituyen parcialmente a los combustibles fósiles, mientras que su proceso de recuperación de materiales genera materias primas secundarias de alta calidad destinadas a diversas aplicaciones industriales. Este modelo integrado posiciona a la planta de Manresa como un referente en la aplicación de principios de economía circular dentro del sector cementero y del conjunto de la industria de materiales.
Un factor clave en la eficiencia operativa del proyecto es su proximidad estratégica a nuestra planta cementera de Sant Vicenç dels Horts, situada a pocos kilómetros. Esta cercanía reduce de forma significativa las necesidades de transporte, disminuyendo tanto los costes logísticos como las emisiones de CO₂ asociadas a la distribución. Al combinar una recuperación avanzada de recursos con un menor impacto ambiental a lo largo de la cadena de suministro, la instalación de Manresa refuerza nuestro desempeño global en sostenibilidad y demuestra que las iniciativas de economía circular a escala industrial pueden generar valor tanto ambiental como económico.
La contribución a la planta cementera de Sant Vicenç dels Horts ha sido especialmente relevante. En la actualidad, el 55% de la energía consumida en sus hornos procede de combustibles alternativos, siendo los NFU uno de los aportes más significativos. Esta sustitución no solo reduce la dependencia de combustibles fósiles convencionales, como el coque de petróleo, sino que también desempeña un papel decisivo en la disminución de la intensidad de carbono de la producción de clínker. Mediante la integración de combustibles derivados de NFU en su proceso productivo, avanzamos tanto en la hoja de ruta de descarbonización de la planta como en el compromiso del sector con una fabricación de cemento más sostenible.
El reciclaje de neumáticos fuera de uso como parte de una visión más amplia de sostenibilidad
El reciclaje de neumáticos fuera de uso constituye solo uno de los pilares de nuestra estrategia integral de sostenibilidad. La compañía mantiene un firme compromiso con la incorporación de materiales reciclados y alternativos en todas las áreas de su actividad, una visión que se materializa en la planta de materias primas alternativas, inaugurada en Barcelona en 2022.
Esta instalación está especializada en el tratamiento de residuos de la construcción, demolición e industriales, transformándolos en materias primas secundarias de alta calidad que pueden reincorporarse a nuevos productos. En poco más de dos años de operación, ha logrado recuperar más de 193.000 toneladas de material, con un crecimiento interanual del 25% registrado solo en 2024. Más allá de evitar que grandes volúmenes de residuos acaben en vertedero, la planta desempeña un papel clave en la reducción de la dependencia de recursos naturales, garantizando al mismo tiempo que los materiales recuperados cumplen con los estándares de rendimiento exigidos por el sector de la construcción.
En conjunto, la planta de reciclaje de neumáticos de Manresa y la planta de materias primas alternativas de Barcelona reflejan nuestro doble compromiso con la innovación tecnológica y los principios de la economía circular. Ambas iniciativas demuestran cómo los procesos industriales pueden reconfigurarse para cerrar ciclos de recursos, reducir el impacto ambiental y aportar valor a largo plazo a la cadena de suministro de la construcción.
Construyendo un futuro más sostenible para la construcción
La planta de Manresa ofrece un ejemplo tangible de cómo el sector puede responder a los desafíos del siglo XXI. Al transformar un flujo de residuos complejo en un recurso valioso, el proyecto genera beneficios ambientales a la vez que crea nuevas oportunidades de negocio, impulsa el avance tecnológico y refuerza la resiliencia del ecosistema de la construcción.
Para nosotros, la sostenibilidad no es una actividad periférica, sino un motor industrial central. Al integrar investigación, innovación y responsabilidad social, la compañía demuestra que los modelos de economía circular pueden escalarse de manera efectiva dentro de la industria pesada. En este sentido, el proyecto de Manresa va mucho más allá de ser una planta de reciclaje: constituye una prueba concreta de que la construcción sostenible no es un objetivo lejano, sino una realidad que ya está en marcha.
Publicado en International Cement Review.
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